El dibujo de una vida

Nací en Barcelona un frío día de enero, y a menudo son los astros los que mueven los hilos de mi carácter capricorniano. ¿Existe la perfección? No lo sé, pero sigo buscándola, atrapada en este viaje constante. Desde hace unos años vivo en Òrrius, el pueblo más bonito del mundo y el más pequeño del Maresme. Como dice el refrán… «en el bote pequeño está la buena confitura».
Soy diseñadora gráfica desde 1985, enamorada de la belleza, las líneas y las formas. Para mí, cada elemento, como en un rompecabezas, tiene su lugar único, solo hay que encontrarlo!

Cada nuevo proyecto es un nuevo reto personal, mío… y también tuyo?
En 1987, entre proyectos profesionales, me atreví a soñar más allá, a dibujar y pintar.
Comencé en el taller Retaule, donde, con un pincel o un lápiz en la mano, el tiempo parecía desaparecer.
Así descubrí el contraste entre la precisión milimétrica del diseño y el alegre baile de la mano y el pincel sobre un lienzo.

Aun así, la profesión me secuestró y el proyecto de bellas artes tuvo que detenerse «sine die», pero siempre con la firme promesa de retomarlo. Y, como ocurre con todas las promesas, ese momento finalmente llegó.

Me he formado con grandes artistas que han dejado una profunda huella en mí. La escultora Alícia Alegre me enseñó que lo imposible es solo una palabra y que un lienzo en blanco es simplemente un punto de partida.
Continué mi evolución en el taller Ítaca, guiada por los pintores Xavier Martínez, el gran Xanu, quien me mostró que en el arte las únicas barreras son las que uno mismo se impone y me animó a romperlas, y Núria Boix cuyo delicado perfeccionismo me ayudó a ver con mayor claridad.

Colaboro en varias asociaciones en defensa de los animales.

Tengo mi propia musa, muy peluda e incansable.

Admiro a Van Gogh y su incomprendida «locura», Monet, Cézanne, Renoir, Lita Cabellut, Vermeer, Pisarro, Claudel, Andrew Wyeth, Paul Klee, Matisse, Modigliani, Kandinsky, Picasso, Rembrandt, Da Vinci, Gauguin, Turner, R. Casas, Schiele, Degas, Bonnard, Kisling, Mompou, Sisley, M. Gudiol, Labasque, Junyent, Luïsa Vidal, Olga Sacharoff, Klimt, J. Mir, F. Millet, Rusiñol, Meifrén, Anton Mauve, Nonell, Pascuti, Alicia Alegre, Xanu, Núria Boix, M. Rosa Campmajó, mis compañeras y compañeros de taller… y cualquier expresión de arte.

También me maravilla todo aquello que hace que un lienzo blanco cobre vida.

Porque, al fin y al cabo… TODO ES ARTE!

Biografía de Cristina Freixas

Cristina Freixas es una artista nacida en Barcelona en 1960, con una pasión innata por el arte que se manifestó desde muy joven. Comenzó su formación como diseñadora gráfica en 1985, desarrollando un profundo amor por la belleza, las formas y las líneas, elementos que se han convertido en claves de su estilo personal. El diseño gráfico fue su punto de entrada al arte, pero pronto descubrió que su verdadera pasión residía en la pintura y el dibujo.

En 1987, entre sus proyectos profesionales, decidió ampliar sus horizontes y comenzó a centrarse en la pintura, un deseo que llevaba dentro de sí desde hacía años. Su formación continuó en el taller Retaule, donde experimentó con diversas técnicas de pintura, y también en el taller Ítaca, donde fue guiada por artistas reconocidos como Xavier Martínez, también conocido como el gran Xanu, y Núria Boix. Además, tuvo la oportunidad de formarse con la escultora Alicia Alegre, quien tuvo una gran influencia en su evolución artística, enseñándole que «lo imposible es solo una palabra» y que un lienzo en blanco es solo un punto de partida.

Con el tiempo, su pasión por la naturaleza y los animales se convirtió en una fuente importante de inspiración. Los animales se convirtieron en los protagonistas de sus obras, que retrató con gran sensibilidad y detalle, capturando sus emociones y personalidades. Sus pinturas capturan la esencia del momento, la fuerza y serenidad de estos seres, a través de un enfoque que fusiona el realismo con la emoción pura.

Cristina también está activamente involucrada en la colaboración con organizaciones en defensa de los derechos de los animales, una pasión que se integra perfectamente con su obra artística. Su musa más querida es un animal que la acompaña constantemente en su vida y proceso creativo.

Su estilo ha sido influenciado por maestros como Van Gogh, Monet, Cézanne, Renoir, Picasso y otros grandes artistas de la historia del arte, así como por sus experiencias en talleres con artistas contemporáneos. Siempre ha buscado la perfección en su técnica y ha experimentado con diversos materiales, especialmente la pintura al óleo y el pastel, medios que le permiten expresividad y profundidad en su obra.

Cristina Freixas continúa creando y evolucionando en el mundo del arte, con una obra llena de pasión y dedicación, donde su conexión con la naturaleza, los animales y la emoción humana se funden para dar vida a piezas únicas y profundas.